23% de las rutas de transporte concesionado están en riesgo financiero

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  • El modelo de negocio como empresas de transporte público concesionado ha complicado la viabilidad financiera para los transportistas que deben operar un servicio de calidad, con unidades nuevas, pero con una tarifa por debajo de los costos operativos.
  • Tan sólo el sistema Metrobús requerirá durante 2018 alrededor de mil millones de pesos en subsidios para mantener su operación.
  • El precio del diesel, principal insumo de los transportistas, se ha incrementado 6.3 pesos por litro desde enero de 2017.

 

Ciudad de México a 03 de octubre de 2018.- Al menos 23% de las empresas de transporte público concesionado, incluidas algunas que operan bajo el modelo de Metrobús, afrontan déficits en sus finanzas y dificultades para mantener estándares de operación y calidad del servicio al haber perdido alrededor de 20% de su demanda de usuarios en el último año.

Al modificar el equilibrio tarifario, servicios como el Metro y el Sistema M1 que son masivos y al menos dos pesos más económicos en comparación con los corredores de transporte, absorbieron la demanda de usuarios.

“Ahora que se tenía que subir la tarifa global subió el concesionado, pero no M1. Eso le dio más demanda a esos sistemas masivos, pero afectó de manera significativa a todos los demás. En particular a nosotros, todo el grupo –excepto Metrobús–, perdió 20% de la demanda con el último ajuste tarifario. Para pronto: se desplomó el negocio”, señaló el presidente de CISA, empresa que en los últimos años ha invertido más de 100 millones de pesos para impulsar la modernización del transporte público en la capital del país.

El costo del combustible ha sido otro factor, pues desde enero de 2017, cuando el Gobierno federal adelantó la liberalización de los energéticos, el diésel, principal insumo de los transportistas, se incrementó de 13.77 a 20.07 pesos en promedio por cada litro, de acuerdo con datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

“Nosotros planteamos que la tarifa es un componente más de la sustentabilidad de este negocio, que tiene que ver con muchas otras cosas: si la tecnología del vehículo es más cara, si la ruta es más larga, si la empresa tiene muchos socios; esas variables te modifican completamente el monto de la tarifa”, explicó Padilla.

“Tiene que ser una ecuación donde se tome en cuenta la demanda, es decir, el número de usuarios, el tipo de vehículo, el costo financiero o crédito, el tipo de combustible, el número de socios, el monto de la tarifa y, sin duda, el componente del subsidio”, agregó.

De acuerdo con Padilla, hacia el final del año, el Gobierno de la Ciudad de México destinará al menos mil millones de pesos para subsidiar la operación de Metrobús, cantidad equivalente a los recursos federales que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes reasignó este año a las obras de ampliación de la Línea 12 del Metro y que representa un subsidio de tres pesos por cada viaje.

El presidente de CISA explicó que desde que Metrobús comenzó su expansión, la sustentabilidad de la tarifa empezó a minarse, es por ello, que desde 2009, cuando se inauguró la Línea 2, se propuso al Gobierno que los transbordos tuvieran un costo proporcional.

A la fecha, 15% de los 1.5 millones de personas que se transportan todos los días en Metrobús realizan un transbordo. “Si esos usuarios te pagaran un peso más o dos, le darían otro sentido al negocio. Pero eso no se hizo y no era lo mismo hacerlo cuando Metrobús nació, que ahora con siete líneas. Creo que fue un error de visión”, apuntó Padilla.

El presidente de CISA calificó como esperanzador el inicio de la nueva administración, con la cual, aseguró, trabajarán para seguir con la modernización del transporte y apuntalar los proyectos que, como la principal empresa operadora de la Ciudad de México tiene en puerta en beneficio de los capitalinos.